sábado, 6 de abril de 2013

995. Hay Espíritus que, sin ser malos, son indiferentes a su propia suerte?

COMENTARIO EXEGÉTICO N°995.

©Giuseppe Isgró C.


995. Hay Espíritus que, sin ser malos, son indiferentes a su propia suerte?
-“Los hay que no se ocupan útilmente: se encuentran a la expectativa, pero sufren proporcionalmente, por cuanto, dado que debe haber progreso en todo, el progreso, en tal caso, se manifiesta con la insatisfacción”-
No sienten la necesidad de abreviar sus propias insatisfacciones?
-“Ciertamente que la sienten; pero no tienen suficiente energía para querer lo que podría elevarles. Cuántos no hay entre vosotros que prefieren pasar necesidades que trabajar?
COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: El ser humano, al igual que todos los seres en los demás reinos naturales, son productores constantes de energía creadora que busca expresarse en dos vertientes: en primer lugar, para satisfacer las necesidades en todas sus variantes: básicas, de seguridad, afectivas, de estimación, de autorrealización y de conexión espiritual con la fuente universal. La segunda vertiente, es para la realización de los objetivos, personales o profesionales, en todos los ámbitos existenciales. Mientras la persona no tenga una necesidad imperiosa que satisfacer, problema que resolver, u objetivo que alcanzar, a corto, mediano y largo plazo, la producción de energía creadora, al no encontrar salida hacia el exterior, por cuanto la persona no tiene objetivos establecidos como metas, ni necesidades imperiosas ni problemas que resolver, por las múltiples razones que fueren, por ausencia de motivación, por no saber lo que quiere, etcétera, entonces, la persona, en vez de afrontar la realidad, y superarla, la evade. Entonces, la energía busca un escape hacia dentro, y se expresa como insatisfacción. La psicología humanística de Abraham Maslow, y su escuela, la denomina INSATISFACCIÓN CREADORA, por cuanto, al igual que el agua en una represa, bloqueada por un dique, se va acumulando, hasta que llega el momento en que la fuerza del agua se haga incontenible y rompa el dique. La energía creadora, llega el instante en que induce a la persona a la acción. Esto, realmente, en la práctica tiene fácil aplicación: por una parte, al agravarse la situación por resolverse, la persona es impelida a la acción: Cuando tiene hambre, tiene que comer; para adquirir los recursos, debe trabajar. Si tiene frío, tiene que cobijarse. Las necesidades sociales, de ser aceptado en un grupo, le hacen formar familia, a buscar trabajo, a ingresar en un centro de formación profesional, en un club, etc. Las necesidades de estimación, propia o ajena, le llevan a realizar obras ejemplares para granjearse su propia estima y la de los demás. Se puede transformar la insatisfacción creadora por medio de: primeramente: anteponiéndose objetivos por escrito. Desde el instante en que la persona se antepone los objetivos por escrito, la energía creadora se canaliza hacia el logro de los mismos, produciendo una sensación de bienestar y un sentimiento de autorrealización. En segundo lugar, es preciso tener presente que: desde el momento en que se afronta una situación por resolver, es porque se está en condiciones de resolverla, caso contrario jamás se habría topado con ella. Al tomar la decisión de afrontar cualquier situación que requiera solución, automáticamente, comienzan a aflorar las ideas y la energía creadora suficientes tendientes a su total y satisfactoria solución.
Esta genial percepción de Abraham Maslow, la tuvo, también, cinco siglos antes de nuestra era, Sidharta Gautama, cuando en el Parque de los Ciervos, da su primer discurso, hablando de las Cuatro Nobles Verdades. Allí, él explica la insatisfacción que el ser humano experimenta, la cual denomina con el término pali, “dukka”, que significa insatisfacción, y que algunos traductores denominan “sufrimiento”. Atribuye la causa de la insatisfacción a los deseos en polaridad negativa. Aporta una palabra de aliento, al afirmar que es posible erradicar la causa de la insatisfacción, y muestra, de manera contundente, que la manera adecuada de transmutar la insatisfacción –o sufrimiento-, es la aplicación del Noble Sendero Óctuple, es decir: Rectas opiniones, rectos propósitos, rectas palabras, rectas acciones, rectos medios de sustentamiento de vida, recto esfuerzo, reta atención y recta concentración. Es una percepción realmente genial y su aplicación transforma la vida de cualquier persona, desde un estado de insatisfacción, que es, virtualmente constante, hasta el de su transmutación, en estado de autorrealización o felicidad.

991. Cuál es la consecuencia del arrepentimiento en el estado espiritual?


COMENTARIO EXEGÉTICO N°991.

©Giuseppe Isgró C.


991. Cuál es la consecuencia del arrepentimiento en el estado espiritual?
-“El deseo de una reencarnación para purificarse. El Espíritu, comprendiendo las imperfecciones que le impiden ser feliz, aspira a una nueva existencia en la cual pueda expiar sus culpas”. (Ver Nº 332 y 975).

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: 

Es importante preguntarse: con la expiación de la culpa es suficiente? Igual planteamiento es preciso hacerse en el Derecho positivo con los delitos penales, ya que, en los de orden civil, la legislación vigente, les otorga, a las personas, las acciones pertinentes para que les sea resarcido el perjuicio recibido. 

En el Derecho Penal, al ser condenada, la persona, a la pena inherente, de acuerdo a la normativa vigente, por el Estado, pese a que, siempre, quien resulte afectado, tiene, paralelamente, la posibilidad de ejercer las acciones civiles pertinentes, pero, en las mayoría de los veces, y de los casos, si quien incurrió en el acto indebido se encuentra recluido mientras transcurra el lapso inherente a la pena, todo recurso para resarcirse queda infructuoso; además, hay daños irreparables, como el de la vida humana, o determinados tipos de lesiones de efectos irreversibles. 

Entonces, en esos casos, con pagar la pena que le impone el Estado, mediante la legislación vigente en el ámbito del Derecho Penal, el daño que la persona en particular reciba, queda impune, pese al castigo que le es aplicado por el Derecho Positivo? 

Esta es una laguna que existe, en la actualidad, en el Derecho Positivo, en el ámbito Penal, que habrá que ser corregida, en lo posible, en el futuro, sobre todo en aquellos daños susceptibles de ser resarcidos en el ámbito económico o de otra índole. Por supuesto, en esos casos, el Estado, en el Nuevo Contrato Social, tendrá a su cargo, efectuar esa compensación, pero, tomando las medidas preventivas, mediante la EDUCACIÓN y otros tipos de previsiones que corrijan, en la sociedad, desde sus orígenes, las condiciones sociales inherentes que fungen de causas para los respectivos delitos penales. 

Aquí, viene ahora, la pregunta clave: En los casos en que ni la persona ni el Estado, por la índole del acto indebido, puedan resarcir el perjuicio en cuestión, y pese a que la persona pague la pena inherente impuesta por el Estado, por la que la persona estará privada de su libertad física por determinado número de años, con eso, la persona queda, ya, libre de responsabilidad y no debe nada más? 

En el Derecho Positivo, en la rama penal, es así. La persona cumple su pena, recupera su libertad, y nadie le puede reclamar ni civil ni penalmente, algo más, excepto aquellos daños que por las acciones civiles inherentes no hayan, aún, prescrito; y que, de todas maneras, una persona reducida a ese estado, tampoco estará en condiciones, en las mayorías de los casos, de afrontar, honrando las obligaciones que correspondan. 

Si la persona en cuestión, al igual que en la legislación humana quedara impune, pese a la pena impuesta por el Estado, habría un acto de injusticia y de falta de compensación, que dejaría un vacío. Pero, esa laguna, realmente existe en la Justicia Divina

Por supuesto que no. Quien produjo un daño material o  moral, con consecuencias penales, cuya reparación del mismo, en la dimensión física resulte imposible de resarcir, por la legislación vigente y por la índole del daño efectuado, por la ley divina, se activa el mecanismo, donde la persona infractora, además de solicitar una nueva existencia mediante la cual adquiera el aprendizaje inherente pasando por las pruebas que le hagan experimentar lo mismo que él, o ella, hizo a otros, simultáneamente, pasará por las circunstancias de vida mediante las cuales compensará los perjuicios que en la vida anterior ocasionó. 

Por ejemplo: Si privó de la vida a alguien, ahora la repone, y aquel ser, víctima de su acción indebida, nacerá como hijo o hija. Si privó de sus bienes a algunas personas, probablemente, ahora, las tenga, también, como hijos, que heredarán bienes que compensen, en forma justa, el perjuicio anterior. 

Las variantes, por supuesto, son inmensas, pero, en la justicia divina, no queda ningún acto sin su correspondiente compensación, de la índole que fuere. 

Por otra parte, es el mismo Espíritu, además de la acción de la ley cósmica, que, en líneas generales, solicita la oportunidad, mediante una o más existencias, según la magnitud del caso, de, al mismo tiempo de pasar por análogas experiencias, como aprendizaje, compensar el daño efectuado, en la forma que corresponda a cada caso.

982. Es necesario profesar el Espiritismo, o creer en sus manifestaciones, para ser felices en la dimensión espiritual?


COMENTARIO EXEGÉTICO N° 982.

©Giuseppe Isgró C.


982. Es necesario profesar el Espiritismo, o creer en sus manifestaciones, para ser felices en la dimensión espiritual?
-“Si así fuese, se deduciría que todos aquellos que no crean, o no tuvieron la posibilidad de convencerse, estarían destinados a la infelicidad, lo que sería absurdo. Solamente la práctica del bien es la que proporciona la felicidad, y el bien es siempre bien, sea cual fuere la vía que al mismo conduzca”-. (Ver Nº 165 y 799).
Comentario de Allan Kardec: La creencia en el Espiritismo ayuda al ser humano a mejorarse, esclareciéndole las ideas sobre determinados puntos del porvenir y acelera el progreso de los individuos, de la humanidad, por cuanto les demuestra lo que serán un día, y es, por lo tanto, un punto de apoyo, una luz que guía. El Espiritismo enseña a soportar las pruebas con paciencia y resignación, y contribuye a que sean evitados aquellos eventuales actos que podrían retardar la felicidad en la dimensión espiritual. De esta manera, contribuye a abreviar la vía que conduce a la meta; empero, aún sin él se puede llegar. (Allan Kardec).

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC: 

Esta pregunta denota la profunda agudeza pedagógica del maestro Allan Kardec y su comprensión de la verdad universal. La respuesta, como todas las de la obra, es lúcida y certera, y aporta el conocimiento que bien valdría lo asimilaran las personas de las diversas corrientes de pensamiento, por cuanto es válida para todos. 
Ningún camino es excluyente de los demás; todos conducen al centro, al igual que los rayos de una rueda de bicicleta, se encuentran conectados al centro, a la fuente, al núcleo, al UNO, y todos conforman la RUEDA UNIVERSAL, con el signo más representando la eterna polarización, recorriendo el camino en la espiral evolutiva de la Creación. 
El Espiritismo, es representativo de la Doctrina Universal, ésta, está conformada por todas las corrientes de pensamiento, y por todo el bagaje evolutivo alcanzado por todos los seres, en el planeta tierra, y en todos los mundos del universo. 
Pero, a toda la Doctrina Universal actual, hay que agregar toda la que, en la eternidad, los seres, a nivel universal, es decir, en todos los mundos del universo, habrán de desarrollar sin límites algunos. Por encima de la Doctrina Universal se encuentra la VERDAD UNIVERSAL, representada por la LEY CÓSMICA, y ésta, a su vez, está conformada por todas las leyes auxiliares existentes en todos los ámbitos de la vida universal, en todas las dimensiones, variantes y vertientes, en los niveles que van del cero grado al infinito, sin límites de ninguna naturaleza, en el espacio y en el tiempo: en la inmensidad y en la eternidad, en tiempo presente, siempre. 
Cada una de las leyes cósmicas, se encuentra sustentada por su respectivo valor universal, que corresponde a cada uno de los atributos divinos del Creador Universal, con doble polaridad positiva-negativa. 
De esta polaridad, es de donde nace la eterna polarización, es decir, el paso de un estado evolutivo a otro más avanzado, en un proceso eterno. 
Tan pronto se alcanza un grado, que constituía la polaridad positiva, en relación al anterior, que era el punto de partida, se transforma en negativa en relación con la nueva meta que percibe, y que oportunamente, alcanzará. 
De manera que, lo que existe a nivel universal, es la VERDAD UNIVERSAL TOTAL, la representada por la Doctrina Universal, hasta un momento dado, más la que eternamente conquistará, sin límites algunos, como fue, ya, dicho. Por lo cual, es intrascendente la denominación que se le de a la percepción parcial de la verdad universal: es un grado de la VERDAD UNIVERSAL. 
Es preciso hablar de Doctrina Universal que engloba a todo el conocimiento acumulado. Es oportuno recordar que los seres en los demás reinos naturales, además del humano, es decir: animal, vegetal y mineral, contiene un conocimiento que forma parte de la Doctrina Universal y de la Verdad Universal, que es preciso tener presente, ya que, cada uno de los Espíritus de los cuatro reinos naturales, realiza una labor en la gran obra, y todos conforman una UNIDAD, y en cada uno se encuentra un conocimiento acumulado, y otro por desarrollar, en el eterno presente.
Todos esos valores universales, que conforman los atributos divinos del Creador Universal, soportes de las leyes auxiliares y de la Ley Cósmica, se encuentran impresos en la CONCIENCIA DEL SER UIVERSAL. 
Siendo cada Espíritu, en los cuatro reinos naturales, una emanación a la CONCIENCIA INDIVIDUAL, en un momento dado, y conformado de la misma naturaleza espiritual del Creador, con sus mismos atributos divinos (valores Universales), impresos en su conciencia, y siendo la conciencia de cada ser, una réplica de la del Creador, ÉL, en esa perfecta UNIDAD de la RUEDA UNIVERSAL (el Círculo y el Signo Más), se comunica, con cada ser, por el lenguaje de los sentimientos equivalentes a los valores universales, dentro de la conciencia, donde inspira el conocimiento y la FUERZA FUNDAMENTAL. 
Cada ser, sin importar su ubicación en la escala evolutiva, se encuentra conectado con la fuente, al igual que el rayo de la Rueda con el Centro, formando, cada ser, una unidad con el CREADOR, -EL CENTRO DE LA RUEDA- y con el Todo, los demás seres que la conforman, donde, cada quien, es el caminante, (el ser individual), el camino que conduce a la fuente (el rayo de la rueda, formado por cada ser en los cuatro reinos), y la FUENTE, conformada por el CENTRO, el SER UNIVERSAL. Es allí, que el ser individual percibe que él es, también, la fuente: el Creador, formando una unidad perfecta e indisoluble con Él.

viernes, 5 de abril de 2013

965. Las insatisfacciones y las alegrías del Espíritu después de la desencarnación, son de naturaleza material?



COMENTARIO EXEGÉTICO N° 965.

©Giuseppe Isgró C.

      965.     Las insatisfacciones y las alegrías del Espíritu después de la desencarnación, son de naturaleza material?
-“El buen sentido indica que no, por cuanto el Espíritu no es materia. Aquellas insatisfacciones,  así como las alegrías resultantes, no tienen nada de carnal, y todavía son mil veces más intensas de las que probáis en la tierra, porque el Espíritu desencarnado es más impresionable, por cuanto la materia no embota más sus sensaciones”-. (Ver Nº 237 y 257).

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC:

Las sensaciones son experimentadas a nivel físico, cuando el Espíritu se encuentra encarnado. El Espíritu experimenta sentimientos, en su conciencia, las cuales, se traducen, en el alma, como emociones. Estando encarnado, el ser, conformado por Espíritu, alma y cuerpo, experimenta las tres vertientes de un mismo valor, simultáneamente: sentimientos, emociones y sensaciones. Encontrándose en la dimensión espiritual, experimentaría, únicamente, sentimientos y emociones. 
Por lo cual, cualquier estado espiritual en que se encuentre, se reflejará, simultáneamente, como sentimiento, a nivel de Espíritu, y, emoción, a nivel del ama. Recordemos que, en la dimensión espiritual, el Espíritu está dotado del alma, que le sirve de vehículo y de archivo espiritual; esto último, equivalente al disco duro de un ordenador. 
Empero, el operador, que es el Espíritu, refleja todo el progreso acumulado en toda su trayectoria, como APTITUD, o estado de CONCIENCIA, es decir: capacidad de sentir en determinado grado en cualesquiera de los sentimientos equivalentes a los valore universales, como atributos divinos, en ambas polaridades; de hacer, o dejar de hacer; de percepción, visión y comprensión-.

964. Sigue Dios cada uno de nuestros actos para recompensarnos, o sancionarnos?


COMENTARIO EXEGÉTICO N° 964.
Giuseppe Isgró C.


964. Sigue Dios cada uno de nuestros actos para recompensarnos, o sancionarnos?
-“Él tiene sus leyes, que los regulan; si las violáis es culpa vuestra. Si un ser humano comete un exceso, Dios, ciertamente, no pronuncia una sentencia en contra de él para decirle, por ejemplo: -“Tú fuiste intemperante, y ahora te castigaré”. Él ha trazado un límite; las enfermedades, y, con frecuencia, la desencarnación, son la consecuencia de los excesos. Este es el castigo, es decir, el resultado de la infracción de la ley. Así ocurre en todo”-
Comentario de Allan Kardec: Cada una de nuestras acciones está sujeta a la ley de Dios: aún cuando nos parezcan de poca importancia, puede constituir una violación. Si después nos toca asumir las consecuencias de esta violación, no debemos culpar más que a nosotros mismos, por cuanto, de esta manera, somos los artífices de nuestro propio bien, o del mal futuro. Esta verdad se hace evidente en el apólogo siguiente.
Un padre, que le ha dado al hijo la educación y la instrucción, es decir, los medios para saberse comportar, le cede, para que los cultive, un campo, y le dice: -“Esta es la regla que hay que seguir y todos los instrumentos necesarios para rendir fértil este terreno, y estructurar tu subsistencia. Tú tuviste de mí la instrucción que basta para comprender esta regla, si la sigues, tu campo será muy productivo, y te procurará el reposo en la edad avanzada; si no la sigues, no te producirá nada, y pasarás necesidad”. Dicho esto, le deja actuar a su manera.
No es verdad, quizá, que aquel campo producirá en razón de los cuidados puestos en cultivarlo, y que, cada negligencia será en detrimento de la cosecha? El hijo, estará, por lo tanto, en la edad avanzada, feliz, o insatisfecho, según que haya seguido o descuidado la regla que el padre la había trazado.
Ahora, Dios, también es más previsor, por cuanto nos advierte a cada paso, si hacemos bien o mal, y nos envía los Espíritus a aconsejarnos: peor para nosotros si no les escuchamos. Y, todavía, existe esta diferencia: que Dios concede siempre, al ser humano, con nuevas existencias, el medio de reparar  sus propios errores, mientras que al hijo del relato, si ha empleado inadecuadamente su tiempo, no le queda ninguno. (Allan Kardec).

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC:

Dentro de la conciencia de cada ser existe una hoja de vida que representa el equivalente a una hoja de cálculo electrónica, en la cual cada registro suma, resta, divide y multiplica cantidades que, en forma automática, afectan el saldo total.
 En cada persona, ese saldo representa la SUMA EXISTENCIAL, el gran total de vida. El programa que rige el proceso, desde cada asiento hasta el resultado final, está basado en las leyes de afinidad, de justicia, de igualdad y de compensación. 
Es decir, cada acto es pesado en la balanza de la justicia, cuyos platillos son la ley de igualdad y la de compensación. Todos los seres son iguales en la ley y ante ella; cada acto es pesado, y compensado, en la respectiva polaridad positiva o negativa: o suma o resta, en el saldo existencial. 
El resultado, es decir, la suma existencial, otorga un poder de acción o de pasividad, y de acuerdo al respectivo saldo es ubicado, o reubicado, cada ser, en el orden que le corresponda, del cero al infinito. De manera, que, es un proceso automático e instantáneo.

963. Se ocupa Dios de cada ser humano? No es demasiado grande la diferencia entre su grandeza y la pequeñez humana para que cada individuo particular tenga importancia para él?


COMENTARIO EXEGÉTICO N° 963.

©Giuseppe Isgró C.



963. Se ocupa Dios de cada ser humano? No es demasiado grande la diferencia entre su grandeza y la pequeñez humana para que cada individuo particular tenga importancia para él?
-“Dios provee a todos los seres que han emanado de Él, por cuan pequeños seamos. Su bondad no tiene límites”-.

COMENTARIO EXEGÉTICO GIC:

Cada ser, en los cuatro reinos naturales, emana del Creador Universal, como un instrumento de su voluntad.
El uno es anhelo de ser y ley cósmica; el otro, es la expresión de ese anhelo, en el cumplimiento de esa ley cósmica, para realizar la gran obra de la Creación.
No solamente se ocupa del ser humano; lo hace con cada uno de los seres en los demás reinos naturales, incluyendo el mineral.
Quién dijo que es pequeño el ser humano? Es una emanación de la misma naturaleza espiritual del Creador, dotado de sus mismos atributos y de un poder creador, con infinita potencialidad, tanto en percepción como en acción, en el eterno ahora.
Se conoce el ser humano a sí mismo para percibir su grandeza? Si se conociese, no pensaría que es pequeño. Es tal como emanó del Creador y con una misión y un plan, que es el plan de Él. No es poca cosa ni de poco peso. Teniendo el ser humano una conciencia que es la réplica de la de Él, en ella están encerrados los atributos divinos, equivalentes a cada valor universal, y por medio de los sentimientos análogos a cada valor, Él se expresa en la conciencia de cada ser, en los cuatro reinos naturales, con el conocimiento oportuno del qué, del cómo, del quién, del cuándo, del cuánto, del dónde y del por qué, y con la energía creadora, que le impulsa o le frena, según las circunstancias.
Por medio de la ley cósmica impresa en la conciencia del ser, Él realiza la gran obra universal en perfecta coordinación con cada ser.

918. Por cual indicio se puede conocer el progreso real de una persona, que debe elevar su Espíritu en la jerarquía espiritual?




CARÁCTER DE LA PERSONA DE BIEN

Allan Kardec


918. Por cual indicio se puede conocer el progreso real de una persona, que debe elevar su Espíritu en la jerarquía espiritual?
-“El Espíritu demuestra la propia elevación mediante la practica de la ley de Dios en todos los actos de la vida corpórea, y con el comprender, en forma anticipada, la vida espiritual”-.

COMENTARIO DE ALLAN KARDEC:

-“Verdadera persona de bien es aquella que, en cada uno de sus actos practica la ley de la justicia, la de amor y la de solidaridad, en su máxima pureza, vale decir, que jamás hace el mal, que realiza todo el bien que puede, que no da a nadie motivos de quejas, que, en pocas palabras, hace a los demás todo aquello que quisiese que le fuese hecho a ella.
El ser humano penetrado del sentimiento de solidaridad y de amor hacia el prójimo, hace el bien por el bien sin esperar el contracambio, y sacrifica su bienestar a la justicia.
Es una persona buena, humana, benévola con todos, por cuanto ve hermanos en todos los seres, sin excepción de grupo étnico ni por la índole de su práctica espiritual.
Si Dios le ha dado potencia y riqueza, las conserva como un depósito, con el cual está en el deber moral de hacer el bien; no se vanagloria, por cuanto sabe que así como Dios se las ha dado, también se la puede quitar.
Si el orden social ha puestos otras personas bajo de su dependencia, las trata con bondad, por cuanto son sus pares delante de Dios; hace uso, únicamente, de su autoridad para elevarles la moral, no para rebajarles en su dignidad.
Es indulgente por las debilidades ajenas, por cuanto sabe que a su vez precisa de indulgencia, y recuerda las palabras de Jesús: -“Quien de vosotros se encuentre libre de pecado, que arroje la primera piedra”-.
No es vengativo; pero, a ejemplo de Jesús, perdona las ofensas, y recuerda sólo los beneficios, porque él sabe que será perdonado en la misma medida en que lo haya hecho con los demás.
Finalmente, respeta en sus semejantes todos los derechos que son impuestos por la ley de la naturaleza, en la misma manera en que quisiera que les fuesen respetados los suyos”. (Allan Kardec).